Identificar conflictos, la clave para encontrar soluciones

 

El avestruz esconde su cabeza en la arena para ocultarse del peligro… pero deja su cuerpo totalmente expuesto. La estrategia indicada es, por el contrario, enfrentar los conflictos y resolverlos, para vivir mejor.

 

La visión estratégica de un empresario tiene la función de enriquecer la mirada de las oportunidades del entorno.

Sin embargo, muchas veces esa visión estratégica queda empañada, al no ser compartida por los demás componentes de la dirección y de las gerencias; o sea, los que dirigen y los que ejecutan.

Una de las tareas más importantes del número uno consiste en lograr acuerdos básicos con sus colaboradores inmediatos sobre qué es lo que hay que hacer y cómo hacerlo, para lograr los mejores beneficios.

En las empresas PYME en general y en las Familiares en particular, este proceso de intercambio de las diversas visiones por parte de los integrantes de la dirección, suele estar dificultado por varios motivos, a saber:

 

1.- Diferencia generacional

Uno de ellos es la diferencia generacional; primera, segunda, tercera y a veces hasta cuarta generación implica diferentes modos de percibir la realidad, pues cada uno ha creado un modo singular de pensar y decidir como producto de su particular experiencia vivida.

Los mayores valoran en gran medida su experiencia, pues lo que han construido, lo que han logrado, es una muestra clara de su capacidad.

Por otro lado los jóvenes, que es habitual que hayan realizado alguna formación universitaria, parten de premisas que muchas veces son bastante diferentes de las de los mayores, que han sido los fundadores.

 

 

2.- Confusión del espacio del fundador y los continuadores

Es habitual que algunos de los hijos, frecuentemente el hijo mayor, o los que han estado más tempranamente al lado del fundador, sientan que también son fundadores, cuando en realidad han sido iniciadores de emprendimientos con frecuencia novedosos y que han sumado valor. Pero la falta de claridad respecto del lugar de cada uno, que se traduce en falta de reconocimiento recíproco, suele generar muchas dificultades. .

 

3.- Falta de un organigrama claro y consensuado

Otra fuente de confusión consiste en que, en muchos casos, el organigrama de la empresa está superpuesto con el árbol genealógico, lo que suele quitar claridad a la hora de decidir si tal hijo/a es la persona que está más y mejor capacitado/a para desempeñar tal o cual función.

Y las cosas se tornan más complicadas aún cuando no se trata de un hijo/a del fundador, sino de un yerno o una nuera.

 

Conclusiones

Situaciones como las mencionadas generan dificultades, muchas veces serias, para la toma de las mejores decisiones, y producen  situaciones  altamente conflictivas que comprometen los buenos resultados empresarios.

 

 

 

 

Recomendar a un amigo:

Deja una respuesta