Temas de Empresa & Familia

Inauguramos CAMPUS CAPS, con recursos claves para la excelencia

Dra. LILIANA HERS – Lic. GISELLA AIELLO


A partir de febrero 2024 CAPS Consultores ofrecerá a sus clientes CAMPUS CAPS, un espacio virtual con contenidos de educación y formación, dirigido a los integrantes de las empresas familiares y las Pymes no familiares con las que trabajamos.

            Para conocer en detalle esta nueva propuesta, entrevistamos a la Lic. Gisella Aiello, titular de CONED, la empresa proveedora de la plataforma virtual, y a la Dra. Liliana Hers, directora académica de este proyecto y profesora universitaria con larga trayectoria en la Universidad de Buenos Aires.

            CAPS:  Vamos a empezar por conocer a quienes proveen la estructura para esta innovación. Gisella, ¿nos puedes contar qué es CONED?

            Gisella: CONED es una empresa que surge en el año 2016 con el fin de satisfacer las necesidades de formación y capacitación semipresencial y 100% a distancia. Está conformada por un equipo de profesionales de diversas áreas (especialistas en programación, marketing, diseño, pedagogía, nuevas tecnologías, comunicación, sistemas) que trabajan de forma colaborativa en cada proyecto con el fin de brindar un servicio de calidad.

CAPS: ¿en qué consiste el trabajo con CAPS? 

Gisella: El servicio consta de la instalación del Campus Virtual, la personalización de acuerdo al branding de CAPS, la capacitación de uso y el mantenimiento del sistema. A su vez, luego daremos asesoramiento y asistencia permanente, para que el usuario perciba la plataforma como un espacio amigable para incorporar recursos de formación profesional y empresarial.

CAPS: ¿qué diferencia a una plataforma virtual de la estrategia de ir enviando mails con contenidos?

Gisella: Esta solución proporciona una plataforma con funcionalidades flexibles para facilitar el aprendizaje y desarrollo profesional, ya que consta de foros, chats, mensajería privada, permite subir imágenes, videos, todo tipo de documentos. Además, resulta posible desarrollar actividades colaborativas y evaluar en línea.

Hemos acompañado más de 50 proyectos exitosos. Actualmente contamos con 85.000 usuarios alrededor del país y se proyecta ese número crezca en un 20% durante el 2024.

CAPS: de acuerdo a tu experiencia ¿cuáles van a ser los beneficios de CAMPUS CAPS para los usuarios?

Gisella: los miembros de las empresas y familias que atraviesan procesos de consultoría van a encontrar todos los recursos de formación necesarios en un lugar simple, seguro, privado y escalable. Al tener control del ingreso, el aprendizaje será totalmente personalizado para cada participante, y eso permitirá llevar un registro interno para ofrecer un mejor servicio. A su vez, al estar disponible todos los días, las 24 horas, garantiza que cada cual pueda organizar sus tiempos.

Finalmente, algo muy importante, está previsto que los contenidos para cada persona o grupo participante respondan a sus necesidades particulares en función del proceso de consultoría que están atravesando, lo que hace a CAMPUS CAPS un complemento extraordinario en el proceso de consultoría de cada empresa y cada familia.

 

 

            CAPS: muchas gracias, Gisella. Ahora le preguntamos a Liliana, ¿Cuáles son los objetivos de CAMPUS CAPS?

Liliana: En nuestro trabajo de consultoría, acompañamos a nuestros clientes en procesos de cambio.  A través del campus vamos a  brindar herramientas y recursos complementarios para su crecimiento y consolidación.

A diferencia de lo que ocurre con cualquier proceso de capacitación aislado de la experiencia de consultoría, en CAMPUS CAPS está previsto que los recursos a utilizar por cada participante sean a medida de las necesidades detectadas en el diagnóstico inicial y en el proceso de trabajo de consultoría, por lo que cada participante va a encontrarse con la posibilidad de profundizar su conocimiento y reflexión de cada tema comprendido.

No perdamos de vista que en los procesos de consultoría están involucrados el patrimonio, la práctica profesional de cada uno y las relaciones familiares. Cuanto más profundamente se puedan conocer los secretos para el éxito en cada una de esas áreas, más provecho sacarán los clientes del proceso que transitan con CAPS Consultores.

El proceso de consultoría implica un compromiso de tiempo y energía, y constituye  un desafío para los participantes, que demanda una proactividad y un esfuerzo de superación personal y de la comunidad familiar involucrada, para el cambio y la transformación. En muchos casos es necesario un pacto entre generaciones, o un acuerdo entre hermanos, o compromisos en una pareja para que lo laboral y profesional no afecte lo familiar.

Esas cuestiones, y muchas más, se abordan en un proceso de consultoría, y sin duda, el hecho de poder complementarlas con contenidos de formación hará que los procesos de cambio evolucionen de una manera consistente, en pos del éxito empresario y la felicidad familiar.

            CAPS: ¿Quiénes son los destinatarios de esta propuesta?

            Liliana: Apuntamos a satisfacer a todo el espectro de clientes con los que trabajamos en Consultoría, ya que en el campus se abrirá un espacio individual para cada empresa y cada familia participante, y estará dirigido con material seleccionado por los consultores a cargo del proyecto específico, para que los contenidos resulten particularmente apropiados para los participantes.

            En general, se van a enriquecer de esta propuesta:

  • Los que están en la gestión, y deben mejorar algún aspecto de su práctica empresarial.
  • Los que no están en la gestión, y quieren saber cómo participar en reuniones efectivas, que les permitan integrarse sin interferir.
  • Los hijos que se preparan para asumir puestos de responsabilidad en la empresa familiar.
  • Los socios no familiares, que necesitan unificar determinadas prácticas empresariales para evitar discusiones interminables, y controles recíprocos de gestión que habitualmente llevan al conflicto y no al crecimiento empresarial.
  • Los integrantes de familias empresarias (probablemente de tercera generación en adelante) deseosos de contar con pautas en común para incrementar la armonía de los vínculos familiares y la comunicación.
  • Funcionarios no familiares, que deben formarse para aportar un mayor valor a la organización.

 

CAPS: ¿Podrías darnos un ejemplo de contenidos del CAMPUS CAPS?

      Liliana: tendremos disponible material documental, artículos, gráficos, presentaciones, y filmaciones generales,  extractos de conferencias, reportajes, y artículos técnicos que desarrollan temas puntuales de carácter conceptual.

      CAPS: ¿Qué resultados se esperan de la incorporación del campus a los servicios de CAPS Consultores?

       Liliana: La misión de CAPS Consultores es “cuidar el futuro de empresas y familias con historia”. CAMPUS CAPS es un recurso novedoso, que va a resultar clave para aportar a esa misma misión.

        Pensemos que CAPS Consultores es una consultora interdisciplinaria, conformada por más de 10 profesionales de excelencia, con mucha experiencia, dedicación y compromiso.

        Esa calidad humana y profesional nos permite ser líderes en los procesos de consultoría, y poder agregar este recurso a lo que ya hacemos exitosamente, seguramente va a aumentar la efectividad de nuestros proyectos, que apuntan a valores tan importantes como la protección del patrimonio, el crecimiento y consolidación de las empresas, y la armonía y felicidad familiar.

 

 

 

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La empresa familiar en tiempos turbulentos

 

Con una elevada inflación, el anuncio de una recesión que parece inevitable y un plan económico que todavía no ha sido explicitado con total claridad, las empresas familiares tienen mucho para hacer.

Después de la gran crisis del 2001, cuando yo entrevistaba a un empresario que se proponía organizar su empresa y su familia, indefectiblemente le hacía una pregunta: – ¿cómo atravesaste la crisis?

Aunque las respuestas eran variadas, yo fui sacando algunas conclusiones que quiero compartir, porque nos pueden enseñar cómo manejarnos en el futuro.

  • Los empresarios exitosos no abandonaron su visión

El primer dato relevante es que tenían una visión y una misión definidas. No eran una hoja al viento, sino que sabían con claridad cuál era el camino que se proponían recorrer.

En muchos casos, la crisis los obligó a suspender determinadas acciones específicas, y a reconducir otras acciones. Pero, apenas comenzó a calmarse la turbulencia, retomaron la visión que los guiaba.

  • Los empresarios exitosos contuvieron a sus acreedores

De ninguna manera un “sálvese quien pueda”. Por el contrario, se ocuparon de explicar la situación a los proveedores (en especial a los del exterior, con muchas más dificultades para comprender la realidad argentina). En algunos casos, utilizaron reservas personales para mostrar voluntad de pago, y esto los llevó a una situación de mayor colaboración y confianza con proveedores estratégicos.

 

 

  • Los empresarios exitosos trataron de preservar al personal

Algunos de ellos lo hicieron porque pensaron en los costos que implicaría volver a formar a nuevos recursos humanos para retomar una senda de crecimiento.

Otros, simplemente, pensaron en las consecuencias que tendría para las familias de los empleados que éstos se quedaran sin trabajo, y decidieron priorizar una estrategia de contención social aun en detrimento de su propio interés económico.

Esta actitud, en muchos casos, tuvo como consecuencia una altísima valoración por parte del personal, que supo reconocer el esfuerzo que habían realizado los titulares de la empresa.

  • Los empresarios exitosos pusieron mucha atención en el diálogo familiar

Ellos entendieron que la familia debía ser consciente de los difíciles momentos que se estaban viviendo.

Esas dificultades se manifestaban en términos de incertidumbre, y en algunos casos de imposibilidad de mantener determinados proyectos de vida, ya que era necesario administrar los recursos con cuidado; incluso, frente a terceros (proveedores, empleados) mantener un bajo perfil fue una manera de fidelizarlos, y esto redundó en relaciones duraderas y de elevada confianza.

Pero no sólo fue necesario comunicar la realidad a la familia, sino que fue imprescindible hacerlo de una manera tal, de evitar el pánico. Porque quienes no están en la empresa carecen, muchas veces, de elementos de juicio para entender cabalmente la situación, y un mensaje extremadamente alarmista podía afectarlos en los estudios, en sus propios proyectos, o incluso en la vida familiar.

Por lo tanto, poner mucha atención en cómo comunicar la realidad, ha sido siempre una estrategia útil y necesaria.

 

 

Algunas reflexiones

Los momentos difíciles demandan capacidad de resiliencia, o sea, la capacidad de adaptarse adecuadamente a la adversidad, o a un trauma.

Pero no se trata sólo de la resiliencia personal. También resulta necesario reconocer el entorno, identificar a quiénes, entre quienes nos rodean, pueden afectarlos (positiva o negativamente) nuestros gestos y nuestros actos.

Y recordemos aquella frase que nos llama a la humildad y a la esperanza: “esto, también pasará”.

 

 

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La procrastinación: un riesgo que podemos superar


“Sí, la verdad, tendría que haberme hecho ese análisis médico hace tiempo, pero al final se me fue pasando…siempre con algo más urgente, y ahora el problema se agravó”.

 Por suerte puede contarlo. Pero, muchas veces, cuando alguien  posterga indefinidamente sus decisiones, simplemente pasa la oportunidad, y se termina enfrentando a una situación más grave, y a veces irreversible.

Esa actitud de postergar lo que hay que hacer sin una razón aparente, se llama “procrastinación”, palabra difícil para denominar a una conducta muy difundida,  de efectos devastadores en los emprendimientos personales y en las empresas de familia.

La procrastinación es una conducta arraigada en muchas personas, que se agudiza en los tiempos de incertidumbre, ya que la sensación de falta de certeza respecto de cómo se van a desarrollar los acontecimientos, facilita una excusa adicional para no decidir, y para no realizar.

Algo que me llama la atención  es que en la expresión de la excusa procrastinadora suele aparecer  la palabra “dejar”.

  • “Dejame que me organice” –

En realidad, ese “dejar” (en el sentido de permitir) no aporta nada: el que no se organiza no es víctima de otro que no le permite organizarse, sino de sí mismo.

  • “Vamos a dejar que pase este año”

Parecería que, en este caso, el verdadero sentido de “dejar” es “abandonar” (como cuando alguien dice “mi novio me dejó”). Porque no está en nosotros “permitir” que pase este año, dado que el año va a pasar igual (lo dejemos o no).

Por lo tanto, el que procrastina está proclamando que va a abandonar la oportunidad de encarar una situación determinada en lo que resta del año.

 


La procrastinación es una conducta que padecemos, o presenciamos, desde la infancia: tareas para el hogar que quedan indefinidamente postergadas, exámenes que no se preparan a tiempo, lamentos por no haber estudiado lo suficiente…

Existe una conducta especialmente procrastinadora en lo que se denomina el “síndrome de la última materia”, el caso de aquellos estudiantes a los que siempre les falta una asignatura para recibirse, y no llegan nunca a cambiar su situación en la vida: siguen siendo estudiantes crónicos, en lugar de profesionales noveles.

Es llamativo que la palabra “procrastinación” no sea habitual en nuestro lenguaje. Se podrá alegar que es una palabra difícil, pero, seguramente, no es más difícil que desindexación, o que otorrinolaringólogo, y, sin embargo, es menos pronunciada, y, lo que es más significativo, menos conocida que aquellas otras palabras difíciles.

La procrastinación es un hábito negativo, que no es debidamente comprendido y combatido. Probablemente, se aplica el dicho “mal de muchos, consuelo de tontos”….porque la procrastinación es un hábito compartido por muchos.

¿Cómo evitamos la procrastinación?

En primer lugar, es necesario detectar la presencia de la angustia, porque ella es uno de los factores que hace que se eviten los cambios, las decisiones, los actos verdaderos. Tomar una decisión o tener que implementarla puede ser un problema por la angustia que  conlleva.

En segundo término, y ya dentro del campo de la Planificación, es necesario fijarse metas, entendidas como el objetivo con fecha de cumplimiento, y realizar un cuadro del avance esperado de la tarea, para poder hacer revisiones periódicas.

 

 

Esto no es demasiado difícil en el caso de una persona que cuenta con un superior, que será el encargado de controlar el avance del proceso.
En cambio, cuando el procrastinador es el superior de una organización, la situación es más compleja, porque no suele aceptar que nadie lo controle, o lo inste a ejecutar aquellas cuestiones que quedaron detenidas. En esos casos, resulta muy útil que, quien observa la conducta procrastinadora y desea ayudar a superarla, llegue a un pacto con quien padece esta problemática, para que éste acepte y valore la ayuda, entendiendo que es en su propio beneficio.

En mi experiencia, la postergación indefinida de un proceso de diálogo entre los integrantes de la familia empresaria, y estructuración consciente de la organización con vistas al futuro, es uno de los espacios en los que más se verifican las conductas procrastinadoras, en una búsqueda de un momento exacto, de un escenario perfecto, para iniciar ese diálogo necesario, que, generalmente, lleva a que los problemas exploten en las manos.

La manera alternativa de enfrentar esta tendencia procrastinadora es entender que, en general, lo ideal es enemigo de lo bueno.

Esto implica superar el orgullo de decir: “esto está a mi cargo y nadie debe entrometerse”, o “yo manejo los tiempos”, para aceptar que, en realidad, está frente a un problema, y la intervención de otra persona puede ser la clave para poder superarlo.

En ese ejercicio, será necesario que quien padece de la procrastinación acepte que, en muchos casos, la ayuda es interesada: porque nadie mejor que quienes en algún sentido van a beneficiarse de ese proyecto postergado, para ayudar a que se convierta en realidad.

***Columna publicada en Empresa y familia, modelo para armar

 

 

 

 

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